
El presidente Donald Trump ha ordenado el cierre de la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM, por sus siglas en inglés), una entidad que supervisa varias organizaciones de radiodifusión internacional financiadas por el gobierno estadounidense. Entre estas se encuentran Voice of America (Voz de América), Radio Free Europe/Radio Liberty (Radio Europa Libre/Radio Libertad), Radio y Televisión Martí, Radio Free Asia (Radio Asia Libre) y Middle East Broadcasting Networks (Redes de Radiodifusión del Medio Oriente). Esta decisión, marca un cambio significativo en la política de medios internacionales de Estados Unidos y se produce en el marco de una iniciativa más amplia de reducción de costos gubernamentales liderada por el empresario Elon Musk.
Según fuentes cercanas a la administración Trump, estas organizaciones han sido acusadas de producir y difundir lo que algunos califican como "propaganda de extrema izquierda". Esta propaganda incluiría contenido mediático hostil hacia los conservadores en países de Europa Central, como Polonia, Eslovaquia y Hungría. Además, se les señala por perpetuar narrativas pro-bélicas contra Rusia, un punto que ha sido particularmente polémico entre quienes abogan por una postura menos confrontacional en las relaciones internacionales. Estas críticas han sido un argumento central para justificar el cierre de la USAGM y la interrupción de sus operaciones.
El impacto de esta orden ejecutiva se sintió de inmediato. Periodistas que llegaron esta mañana a las oficinas de Voice of America para transmitir sus programas se encontraron con las puertas cerradas y recibieron notificaciones de despido. Según informes, más de 1,300 empleados, incluidos periodistas y productores, han sido puestos en licencia administrativa o despedidos directamente. Esta medida no solo afecta a Voice of America, sino que también se extiende a todas las emisoras y contratistas internacionales financiados por la USAGM, cuyos contratos han sido rescindidos de manera indefinida.
La decisión se enmarca dentro de los esfuerzos del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), una iniciativa liderada por Elon Musk destinada a reducir el gasto público. Según NPR, tres miembros del equipo de DOGE han estado trabajando dentro de la USAGM durante las últimas semanas, analizando su presupuesto, actividades en redes sociales y operaciones generales. Esta supervisión forma parte de un esfuerzo más amplio para identificar áreas del gobierno federal consideradas "innecesarias" por la administración Trump. El propio Musk ha expresado en redes sociales su apoyo al cierre de la USAGM, refiriéndose a ella como el "Departamento de Propaganda Everywhere (DOPE)" mientras se lleva a cabo su desmantelamiento.
Partidarios del presidente Trump describen la medida de cerrar la USAGM como un golpe contra lo que consideran medios sesgados que no representan los intereses de Estados Unidos. Kari Lake, nominada por Trump para liderar Voice of America y conocida por su lealtad al presidente, ha descrito a la USAGM como "una gigantesca podredumbre y una carga para los contribuyentes estadounidenses", afirmando que no es "salvable" y que planeaba reducirla al mínimo permitido por la ley.
Mientras tanto, la administración Trump continúa adelante con su agenda de reducción del gobierno federal, dejando a muchos preguntándose qué otras instituciones podrían ser las próximas en enfrentar recortes drásticos.