El Departamento de Estado clasifica a Cuba como "país no cooperante" por negarse a entregar a 11 fugitivos en 2024. La designación prohíbe exportaciones de defensa a la isla y reaviva tensiones bilaterales.

El gobierno de Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Cuba para que extradite a fugitivos estadounidenses, tras certificar a la nación caribeña como un "país no plenamente cooperante" (NFCC, por sus siglas en inglés) en esfuerzos antiterroristas. Según el Departamento de Estado, Cuba albergó en 2024 a al menos 11 fugitivos, incluidos varios acusados de delitos relacionados con terrorismo, como Joanne Chesimard, también conocida como Assata Shakur, condenada por el asesinato de un policía en 1973, y William Morales, responsable de un atentado en Nueva York en 1975.
La certificación, anunciada el martes por la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, se basa en la Sección 40A de la Ley de Control de Exportación de Armas y prohíbe la venta o licencia de servicios de defensa a Cuba. "El régimen cubano no cooperó plenamente con Estados Unidos en materia de antiterrorismo", afirmó Bruce, destacando que La Habana se negó a discutir la extradición de los fugitivos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, no solo certificó a Cuba como NFCC, sino que también reafirmó esta designación para Irán, Siria, Venezuela y Corea del Norte. Rubio, conocido por su postura dura contra el régimen cubano, ha calificado a este como un "enemigo de la humanidad". Además, la administración Trump reincorporó a Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, revirtiendo una decisión de la administración Biden de enero de 2025, que había retirado a Cuba de dicha lista tras un acuerdo mediado por el Vaticano para liberar a más de 500 presos políticos.
Entre los fugitivos más destacados se encuentra Chesimard, quien escapó de prisión en 1979 y recibió asilo en Cuba bajo el gobierno de Fidel Castro, y Morales, un fabricante de bombas del grupo puertorriqueño FALN. Cuba también ha sido acusada de negarse a extraditar a 10 sospechosos buscados en Colombia por un atentado contra una academia de policía que mató a 22 personas.
La decisión de Biden de retirar a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo se basó en una evaluación del Departamento de Estado que afirmó que el gobierno cubano no había apoyado el terrorismo internacional en los últimos seis meses y había ofrecido garantías de no hacerlo en el futuro. Sin embargo, críticos como el senador Ted Cruz han acusado a la administración Biden de "apaciguamiento", argumentando que la protección de fugitivos socava la seguridad nacional.
Por otro lado, Cuba ha defendido su postura, considerando a figuras como Chesimard exiliadas políticas y no terroristas. El gobierno cubano, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ha rechazado las sanciones estadounidenses y las designaciones de terrorismo como injustas, mientras enfrenta una grave crisis económica que ha impulsado la migración masiva, con casi un millón de cubanos abandonando la isla desde 2021.
La certificación NFCC y la reincorporación de Cuba a la lista de patrocinadores del terrorismo reflejan un endurecimiento de la política estadounidense bajo Trump, pero analistas dudan de su eficacia para lograr la extradición de fugitivos, dado el historial de resistencia de Cuba a las sanciones. Mientras tanto, propuestas legislativas como la Ley de Justicia Frank Connor y Werner Foerster buscan aumentar la presión sobre La Habana, aunque el camino hacia una resolución sigue complicado por décadas de tensiones bilaterales.